La época gustaviana

Gustavo III trajo a Suecia el neoclasicismo francés, y el estilo gustaviano se convirtió en el clásico más conocido del diseño sueco.

Tras el golpe de 1772 Gustavo III gobernó con la cultura como instrumento político. Fundó la Academia Sueca y la ópera, y tomaba sus ideas de París. El ebanista Georg Haupt, que había trabajado en París y Londres, hizo muebles suntuosos para la corte, y Louis Masreliez pintó interiores en estilo antiguo.

La silla gustaviana, con patas rectas y acanaladas y respaldo ovalado o recto, la hacían silleros en Estocolmo y en el campo. Los muebles solían pintarse de gris claro. El estilo sobrevivió mucho tiempo a la muerte del rey en 1792.