Belleza para todos
Hogares luminosos, los colores del arte popular y las líneas del Art nouveau: hacia 1900 Suecia tuvo sus primeras grandes ideas de diseño.
La casa de Carl y Karin Larsson en Sundborn y Belleza para todos de Ellen Key, ambas de 1899, ofrecían la imagen de un hogar luminoso, sencillo y personal frente a los oscuros pisos burgueses. Los colores y tejidos del arte popular servían de inspiración, y la Sociedad de Amigos de la Artesanía Textil, fundada en 1874, renovó el arte del tejido.
El Art nouveau llegó a Suecia a través de las fábricas de porcelana y las vidrierías. Alf Wallander, en Rörstrand, hizo jarrones con flores y rostros femeninos en relieve, y Gustavsberg y Kosta hicieron objetos artísticos. La Exposición de Estocolmo de 1897 mostró las nuevas ambiciones de la industria y las artes decorativas.