Ergonomía, crítica y nueva forma

El diseño se puso en cuestión: debía ser justo, ergonómico y ecológico, y en los años ochenta también personal y artístico.

En los años setenta la crítica se dirigió contra la sociedad de consumo y contra un diseño que solo servía a los acomodados. Ergonomi Design Gruppen desarrolló ayudas técnicas y herramientas para personas con capacidades distintas. En 1976 la Sociedad Sueca de Artes Decorativas cambió su nombre por Svensk Form.

En los años ochenta llegó una nueva generación de diseñadores con ambiciones artísticas. La silla Concrete de Jonas Bohlin de 1981, de hormigón y acero, la produjo Källemo y se convirtió en símbolo de un nuevo diseño sueco escultórico.