La caza del unicornio

Siete tapices en los que un unicornio es cazado, capturado y al fin descansa en un cercado en un prado de flores.
Los tapices pertenecían a la familia La Rochefoucauld y los compró John D. Rockefeller Jr. en 1922. Los donó a The Cloisters, la sección medieval del Metropolitan Museum en Nueva York, donde tienen sala propia.
Materiales: Lana, seda, hilos de plata y plata dorada
Fabricación: Tejidos en los Países Bajos meridionales según cartones de un pintor de París; cada uno ocupó a varios tejedores durante años.
El fondo de cientos de flores y hierbas, tan exactas que los botánicos las identifican.
El unicornio en el cercado con granadas: la imagen más conocida.