Estufa de azulejos

La estufa sueca de azulejos con conductos de humo en varias vueltas: inventada en 1767 para ahorrar leña, y principal adorno de la sala.

En el siglo XVIII la escasez de leña era un problema grave en Suecia. En 1767 el consejero Carl Johan Cronstedt y el general Fabian Wrede idearon una estufa en la que el humo recorría varios conductos y acumulaba más calor.

La estufa se difundió rápido en casas señoriales y ciudades. Las estufas gustavianas blancas o con sencillas flores azules pasaron a formar parte del interior sueco.

Materiales: Azulejos vidriados, ladrillo, arcilla, puertas de hierro

Fabricación: Los azulejos se hacían en fábricas como Rörstrand y Marieberg; un estufero la montaba en el lugar.

Conductos que suben y bajan por dentro para que el calor quede en el ladrillo.

Forma redonda o cuadrada, a menudo coronada por una urna.

Azulejos con flores o molduras; la marca de la fábrica en el reverso.