Papel pintado chino
Papeles pintados a mano con árboles, pájaros y vida cotidiana, hechos en Cantón para los salones europeos.
Los papeles pintados chinos fueron los revestimientos más caros de la Europa del siglo XVIII. Llegaban en los mismos barcos que la porcelana y el té, y cada juego bastaba para una habitación.
El rococó adoraba los motivos chinos –las chinerías– y los fabricantes europeos pronto hicieron imitaciones estampadas. Se conservan papeles chinos auténticos en algunos palacios y casas señoriales suecas.
Materiales: Papel pintado a mano al temple y a veces con plata
Fabricación: Pintado a mano en talleres de Cantón y enviado a Europa por las compañías de las Indias, en juegos de tiras que formaban una sola imagen.
Una imagen que continúa por varias tiras sin repetirse.
Árboles en flor, pájaros, insectos y bambúes, o escenas cotidianas.
Pinceladas a mano, no estampación.