Araña gustaviana
La araña de colgantes tallados que descomponían la luz de las velas.
En la segunda mitad del siglo XVIII Estocolmo se hizo famosa por sus arañas. Artesanos como Johan Lindegren y Lars Hallman trabajaban el vidrio de las vidrierías suecas.
Los colgantes multiplicaban cada llama. Las arañas antiguas auténticas tienen colgantes tallados a mano con pequeñas irregularidades; las posteriores suelen tener colgantes prensados y brazos eléctricos.
Materiales: Hierro forjado o latón, vidrio tallado
Fabricación: La armadura se forjaba y doraba; colgantes, cuentas y agujas se tallaban a mano y se ensartaban en cadenas.
Cadenas de cuentas talladas y colgantes en forma de gota.
Los brazos en corona con mecheros y platillos.
La armadura forjada, visible al quitar los colgantes.