Cornucopia de espejo
Un aplique de pared para velas, cuyo espejo duplicaba la luz.
Antes de la electricidad la luz era cara, y los espejos servían para repartirla. El aplique se colgaba entre las ventanas y daba luz y brillo.
Los espejos antiguos se reconocen por el vidrio fino y algo irregular y por el azogue, que con el tiempo se mancha y agrisa.
Materiales: Madera dorada o latón, luna de espejo
Fabricación: El vidrio se colaba o se soplaba y se azogaba con estaño y mercurio; el marco se tallaba y doraba.
La luna detrás de la vela, a menudo en varias piezas.
El marco recortado con rocallas.
El mechero y el platillo en el brazo.