Cortador de queso
El utensilio noruego de 1925 que cepilla lonchas finas de queso curado: un objeto cotidiano nórdico.
El carpintero Thor Bjørklund, de Lillehammer, patentó el cortador de queso en 1925. Se habría inspirado en el cepillo de su taller.
El utensilio va bien con los quesos curados que se comen sobre pan en los países nórdicos y se volvió imprescindible en sus cocinas. El diseño moderno está protegido, así que solo se muestra un dibujo.
Materiales: Acero inoxidable o metal niquelado; mango de madera o plástico
Fabricación: Troquelado y doblado en metal; una ranura con filo corta la loncha.
Una superficie plana con una ranura por la que sale la loncha.
El material del mango y la forma de la hoja varían según fabricante y época.
El nombre del fabricante estampado en el mango o la hoja.