Jaeger-LeCoultre Reverso

El reloj de pulsera con caja reversible, para proteger el cristal al jugar al polo.
Los oficiales británicos en la India se quejaban de que el cristal del reloj se rompía jugando al polo. El empresario César de Trey llevó la idea a Jacques-David LeCoultre, y en 1931 se patentó una caja que podía darse la vuelta en su marco.
La forma, con gallones y líneas rectas, es típica del art déco. El Reverso se ha fabricado casi sin interrupción y existe con dos esferas, una en cada cara.
Materiales: Acero u oro, cristal; movimiento mecánico
Fabricación: Fabricado en Le Sentier, en el valle de Joux, desde 1931.
La caja rectangular en un marco en el que gira.
Los gallones arriba y abajo de la caja.
El fondo de acero, a menudo grabado con iniciales.
La patente de 1931 se refería a una caja que podía deslizarse en su marco y darse la vuelta. Jaeger, de París, y LeCoultre, del Valle de Joux, colaboraron en el reloj, y el nombre Jaeger-LeCoultre empezó a usarse para los productos comunes en la década de 1930.
La caja se desliza hacia un lado en una cuna y luego se da la vuelta, de modo que la tapa lisa de metal queda hacia arriba. Esa tapa estaba pensada en origen para unas iniciales, un escudo o un emblema.
Caja rectangular con tres estrías arriba y abajo, lados rectos y la cuna alrededor de la caja. La esfera suele tener números arábigos y un carril de minutos.
El Reverso se ha hecho en muchos tamaños, para mujer y para hombre, con tapas esmaltadas y con dos esferas, una en cada cara, que muestran dos husos horarios.