Riva Aquarama

La lancha de caoba de Sarnico que se convirtió en símbolo de la Riviera y de la buena vida en los años sesenta.
Tras la guerra, Carlo Riva se hizo cargo del astillero familiar del lago de Iseo y lo convirtió en un constructor en serie de lanchas, con la estadounidense Chris-Craft como modelo pero con formas italianas. La Aquarama, presentada en 1962, fue su gran barco: ocho metros, dos motores y sitio para el sol, el baño y el esquí acuático.
La lancha siguió siendo de caoba mucho después del triunfo del plástico, y cada casco se barnizaba y lijaba una y otra vez. La compraron estrellas de cine, realeza e industriales, y hoy una Aquarama bien conservada es una pieza de colección comparable a un deportivo clásico.
Materiales: Caoba barnizada en muchas capas, cromados, dos motores intraborda
Fabricación: Construida a mano en el astillero Riva del lago de Iseo; algo más de 700 unidades entre 1962 y 1996.
El parabrisas que envuelve el puesto de mando como en un coche.
El solárium acolchado sobre los motores, a popa.
La cubierta de caoba con juntas claras y los cromados relucientes.