Olla de tres patas
Una olla de hierro fundido sobre tres patas que se ponía directamente en las brasas: la cocina antes del fogón.
En el hogar abierto la olla se ponía en las brasas o colgaba de un gancho. Las tres patas la mantenían estable sobre suelo irregular y dejaban que las brasas llegaran a la base.
Las ollas de bronce eran comunes en la Edad Media, pero desde el siglo XVII el hierro fundido se abarató. Con la cocina de hierro del siglo XIX dio paso a las cacerolas de fondo plano.
Materiales: Hierro fundido, a veces bronce
Fabricación: Fundida en moldes de arena en las ferrerías; la junta del molde suele verse alrededor.
Tres patas y un vientre redondo sin base plana.
Una costura de fundición o la marca del bebedero bajo la base.
Una marca de la ferrería o un número que indica el tamaño.