El clasicismo en Berlín y Múnich
Hacia 1800 Prusia y Baviera buscaron una gravedad griega. Karl Friedrich Schinkel y Leo von Klenze dieron a Berlín y Múnich su rostro clásico.
La Puerta de Brandeburgo, construida en 1788–1791 por Carl Gotthard Langhans, toma como modelo la entrada de la Acrópolis. El Schauspielhaus y el Altes Museum de Schinkel, con una larga columnata jónica frente al Lustgarten, hicieron de Berlín una Atenas a orillas del Spree.
En Múnich, Leo von Klenze construyó la Gliptoteca y los Propileos para el rey Luis I.