El puente de Brooklyn y la Escuela de Chicago

Tras la guerra de Secesión las ciudades crecieron con rapidez. Los ingenieros construyeron puentes de acero, y en Chicago nació el rascacielos.

El puente de Brooklyn, inaugurado en 1883, era con su vano de casi 490 metros el puente colgante más largo del mundo. Henry Hobson Richardson dio a bibliotecas, iglesias y oficinas una forma románica y maciza.

Tras el incendio de 1871, Chicago se reconstruyó con estructuras de acero y ascensores. Louis Sullivan, que escribió que la forma sigue a la función, diseñó el Wainwright Building en San Luis, cuya fachada subraya la altura. La Exposición Universal de Chicago de 1893, blanca y clásica, mostró un camino muy distinto.