Qing: individualistas y esplendor imperial

Los emperadores manchúes coleccionaron y encargaron obras a una escala enorme, mientras pintores excéntricos como Bada Shanren y Shitao siguieron su propio camino.

Los manchúes tomaron el poder en 1644 y fundaron la dinastía Qing, la última de China. Los emperadores Kangxi, Yongzheng y Qianlong fueron grandes coleccionistas y mecenas, y los talleres de la corte produjeron porcelana, esmaltes y jade del más alto nivel técnico.

Los leales a los Ming se hicieron monjes o excéntricos. Bada Shanren pintó peces y pájaros de ojos airados y vueltos hacia arriba, y Shitao escribió: «Yo uso mi propio método». Su libertad inspiró a los artistas chinos del siglo XX.

El comercio con Europa creció. La Compañía Sueca de las Indias Orientales cargaba porcelana, té y seda en Cantón, y se fabricaba porcelana por encargo con escudos de armas europeos. El jesuita Giuseppe Castiglione pintó en la corte y mezcló lo chino y lo europeo.