La Wiener Werkstätte y el Werkbund
En Viena las líneas se volvieron rectas y las superficies ajedrezadas; en Alemania artistas e industrias se unieron para lograr buena forma en los productos de fábrica.
En 1897 un grupo de jóvenes artistas y arquitectos abandonó la asociación conservadora de artistas de Viena y fundó la Secesión. Entre ellos estaban Gustav Klimt, Josef Hoffmann y Koloman Moser. Inspirados por Mackintosh y el Arts and Crafts, Hoffmann y Moser fundaron en 1903, con el banquero Fritz Waerndorfer, la Wiener Werkstätte, un taller de muebles, plata, joyas, tejidos, vidrio y gráfica.
El lenguaje de la Wiener Werkstätte era geométrico: cuadrados, retículas, blanco y negro. Las cestas de plata eran de chapa calada en cuadrícula, los muebles de listones rectos pintados. El taller quería unir arte y artesanía en ambientes totales, como el Palacio Stoclet de Bruselas, donde Hoffmann proyectó la casa y el taller todo lo que contenía.
Alemania tomó otro camino. El Deutscher Werkbund, fundado en 1907, reunió a artistas, arquitectos y empresas industriales para elevar la calidad de los productos alemanes. Ese mismo año la compañía eléctrica AEG contrató a Peter Behrens, que lo diseñó todo, de las fábricas y lámparas a los hervidores y el logotipo. La idea se extendió: Gran Bretaña tuvo la Design and Industries Association en 1915, y en Suecia y Dinamarca las sociedades de artes decorativas y los plateros recogieron sus ideas.