El gótico

El gótico nació en la Isla de Francia. En menos de cien años se construyeron las catedrales de Chartres, París, Reims y Amiens, más altas y luminosas en cada generación.

El abad Suger hizo construir en Saint-Denis un nuevo coro, consagrado en 1144, con arcos apuntados, bóvedas de crucería y grandes ventanales. Chartres recibió sus vidrieras a comienzos del siglo XIII, y en Amiens las bóvedas alcanzaron unos 42 metros.

La Sainte-Chapelle de Luis IX, consagrada en 1248, es casi toda de vidrio. El Mont-Saint-Michel, la abadía sobre una roca en el mar, se amplió durante varios siglos.