La Edad Media
Rávena se convirtió en un enclave bizantino de mosaicos de oro, Venecia comerciaba con Constantinopla y las ciudades-estado construyeron catedrales y palacios comunales en un gótico propio, amplio y luminoso.
En Rávena se alzan el mausoleo de Gala Placidia, San Vital y San Apolinar in Classe, con mosaicos de los siglos V y VI. San Marcos de Venecia, con cinco cúpulas, se construyó según el modelo de la iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla.
La catedral de Pisa, con el baptisterio y el campanario, comenzada en 1063, muestra el románico toscano en mármol blanco y gris. El gótico italiano fue más ancho y más bajo que el francés: el Palacio Ducal de Venecia descansa sobre arcadas, y la catedral de Milán, comenzada en 1386, no se terminó del todo hasta el siglo XX.